Picazón y rascado en caballos: Cómo orientar su cuidado
La picazón en caballos puede observarse como rascado, mordisqueo de la piel, frotamiento contra cercos o pesebreras, y pelos quebrados en la crin o la cola. No corresponde a una causa única: puede relacionarse con insectos, humedad, sudor, acumulación de residuos, descamación, sensibilidad de la piel u otros factores que requieren evaluación.
Antes de elegir una rutina de cuidado, observa en qué zona se rasca el caballo, cuándo comenzó, si ocurre en determinada época del año y si existen costras, heridas, secreción, pérdida de pelo o cambios en la piel.
Una rutina cosmética puede comenzar con una limpieza suave mediante Shampoo Detox. El Spray Dérmico permite complementar el cuidado diario de zonas amplias o con pelo, mientras que la Pasta Reparadora entrega protección localizada y efecto barrera en sectores específicos.
Si el rascado es intenso o persistente, afecta a varios caballos o se acompaña de heridas, secreción, mal olor, dolor o pérdida progresiva de pelo, solicita una evaluación veterinaria. Los productos cosméticos acompañan el cuidado de la piel, pero no reemplazan el diagnóstico ni el tratamiento de una enfermedad.
